LESIONES JUVENILES DE LA INGLE.

Estadísticamente se estima que de un 5-18% de lesiones deportivas incluyen a la ingle. Esto sucede más a menudo en deportes como el futbol soccer, americano, rugby, hockey, gimnasia, natación y baile. En estos deportes se realizan movimientos forzados de abducción, extensión y rotación.

No hay que perder de vista la biomecánica de cada deporte. Por ejemplo: en las gimnastas siempre hay excesiva lordosis, acortamiento de flexores de cadera y Cuádriceps. Por lo que parte del tratamiento se basa también en estudiar cuanta fuerza y resistencia muscular hay en extremidades superiores y tronco para no irritar de más la zona púbica con cargas excesivas.

Aunque hay lesiones agudas como desgarres y fracturas, existen otras lesiones crónicas que resultan de movimientos repetitivos y que son más difíciles de diagnosticar, sobre todo por las compensaciones biomecánicas que el atleta ha realizado por semanas o meses.

La lesión más común en atletas es el desagarre de los aductores (add. Largo). En este caso hay que promover la cicatrización de tejidos ayudados del taping y otras modalidades, así como evaluar la contraparte de una adecuada fuerza abductora estabilizadora. Otras razones de lesión crónica son:

La Osteítis del pubis, común en corredores por el estrés repetido que causa inflamación en la inserción musculo tendinosa y provoca esclerosis. De suma importancia aquí evaluar la carga efectuada en peso y en cantidad de ejercicio en un tiempo delimitado, el tipo de calzado, la superficie y programar aqua-jogging para hacer cross-training.

Las disfunciones lumbosacras también pueden ser razón de dolor referido en la zona de la ingle.

En el paciente adolescente, no debemos olvidar las placas de crecimiento epifisiario. Las fracturas apofisiarias y las Apofisitis son comunes  en atletas con esqueletos inmaduros y donde la Fisis es la parte más débil de la unión musculo tendinosa. Los músculos asociados a dichas lesiones son el Recto Femoral y el Sartorio, por lo que debe mantenerse la flexibilidad de dichos músculos para no ser un factor de riesgo.

Hay otras lesiones que deben diferenciarse por el Ortopedista como son: deslizamiento de la cabeza femoral, Legg-Calve Perthes, necrosis avascular del cuello femoral, displasia del desarrollo y pinzamiento del acetábulo.

Además de las lesiones musculo esqueléticas no hay que olvidar otras razones que conllevan a dolor inguinal como lo son: hernias, apendicitis, lesiones abdominales, genitourinarias, compresión nerviosa (Obturador, femoral, pudendo y cutáneo lateral) y tumores.

Adaptado de un articulo por Scott McInturff, PT, DPT, ATC. ADVANCE PT, Nov. 2009.

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